7 de Febrero de 2017
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, anunció el pasado 2 de febrero el inicio de la tramitación de una nueva Ley de patrimonio natural, un texto con el que se busca actualizar y sustituir a la normativa autonómica vigente desde 2001, con el objetivo de incrementar la protección ambiental y con una mayor implicación social en esta materia.
Durante la rueda de prensa del Consello, Feijóo precisó que unas de las prioridades fundamentales es que el nuevo documento consolide la prevalencia de la protección ambiental sobre la ordenación territorial y urbanística. Así, en línea con los postulados comunitarios en esta materia, se plantea condicionar el otorgamiento de las autorizaciones previstas en la ley a una garantía financiera previa que responda de los posibles daños que se puedan derivar, y que, por tanto, eviten que sea la sociedad en su conjunto la que tenga que hacerle frente.
Asimismo, con el fin de evitar retrasos entre la protección de un espacio natural y la aprobación de su correspondiente instrumento de planificación, la norma prevé que ambos trámites tengan que ser simultáneos, de tal manera que la declaración de un espacio como protegido llevará aparejada a la vez la aprobación del preceptivo plan o de las normas de gestión que se aplicarán en él.
Diferentes figuras de protección: las microrreservas
Por otro lado, la nueva ley regulará también las diferentes figuras de protección que conforman el patrimonio natural de la Comunidad. Y, en este sentido, una de las principales novedades en cuanto a la clasificación de los espacios naturales protegidos será la creación de la subcategoría de microrreservas; una figura que buscará preservar y proteger aquellos espacios con una superficie inferior a 20 hectáreas que contengan hábitats raros o de especies amenazadas.
En lo relativo a los espacios naturales de interés local, el documento amplía su ámbito puesto que pueden comprender espacios integrados en más de un término municipal. E igualmente, permite que el área de influencia socioeconómica de un espacio incluido en la Red Gallega de Espacios Protegidos abarque no sólo el término municipal en el que se sitúe el espacio y su zona periférica de protección, sino también otros municipios limítrofes.
En consecuencia, insistió, recoge la posibilidad de que la Xunta otorgue ayudas en estas áreas para el desarrollo de actividades tradicionales sostenibles. Y al mismo tiempo, cualquier autorización que habilite para realizar transformaciones en el ámbito territorial de un espacio natural protegido se someterá a informe favorable de la Consellería de Medio Ambiente desde el inicio de su procedimiento de declaración o de la aprobación de su instrumento de planificación. Además, añadió, se amplía el régimen de protección preventiva de los tres años previstos actualmente a los cuatro años.
Atención a las especies y hábitats en peligro de desaparición
En relación a la conservación de la biodiversidad, el texto se fija cómo reto abordar la protección de las especies amenazadas también a través dé preservación de su contorno. En este sentido, se incluye como novedad a regulación de los hábitats, atendiendo al principio básico de que existe una relación directa entre la preservación de las especies y la de sus hábitats naturales.
Más concretamente, Feijóo subrayó que la ley crea el Catálogo de hábitats en peligro de desaparición de Galicia, en el que se integrarán tanto aquellos declarados en riesgo por la Consellería de Medio Ambiente, como los que se encuentren en la comunidad y ya estén incluidos en el catálogo nacional.
En este mismo sentido, se crea el Listado de especies silvestres en régimen de protección especial de Galicia, que incluye el Catálogo gallego de especies amenazadas, distinguiendo entre las que están en peligro de extinción y las vulnerables, con el objetivo de que de aquí a 2020, 45 especies catalogadas como amenazadas o vulnerables en Galicia hayan aprobado un plan de recuperación o de conservación.
Después de subrayar que el nuevo texto incluye, además, cambios sustanciales en el régimen sancionador, no sólo en el sentido de incrementar las cuantías sino también promoviendo la reposición de los daños ocasionados, el presidente de la Xunta precisó que la ley promueve una mayor participación social en el ámbito de la protección ambiental, recogiendo la necesidad de integrar la conservación del patrimonio natural en la educación ambiental que se dé a la sociedad en general y a las generaciones más nuevas en particular.
A su vez se incorporará la mejora del conocimiento científico como base de la conservación del patrimonio natural y de la biodiversidad, en coordinación con las universidades gallegas y con las demás instituciones de investigación públicas y privadas.