24 de Febrero de 2014
El Proyecto Prolipapel II pretende desarrollar un proceso industrial de fabricación de papel reciclado de menor impacto ambiental, creando una infraestructura de investigación en la Comunidad de Madrid que sirva de referente en este campo. El proyecto ha sido coordinado por el Grupo de Celulosa y Papel del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad Complutense de Madrid y han participado como socios el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, el INIA, la Universidad Carlos III, y la Unidad de Valorización Energética de Combustibles y Residuos del CIEMAT.
Al taller asistieron profesionales, investigadores y estudiantes de postgrado interesados en compartir sinergias en aspectos relacionados con la recuperación de papel, el proceso de reciclado y la valorización de residuos, para poder lograr un proceso más sostenible de producción de papel reciclado, adaptado a las características específicas de la Comunidad de Madrid.
En el taller se analizaron los diversos productos papeleros y sus propiedades más relevantes para centrar la problemática de los papeles gráficos. También se estudió detalladamente el proceso de producción de papel reciclado y la gestión integrada de la contaminación derivada del proceso, así como los residuos generados. También se presentaron los principales estudios realizados en el proyecto y los resultados más relevantes derivados de los mismos.
Se indicaron los límites en el uso de diferentes grados de papel recuperado como materia prima y se definieron los modelos de predicción de la calidad del papel usado en el futuro, mejorando la gestión sostenible de las materias primas en el proceso y la reciclabilidad de los productos. Se ha demostrado la importancia de los sistemas de recogida selectivos para mantener la calidad de la materia prima, ya que el contenido de material no utilizable de los sistemas de recogida conjunta es del 10-15% y el de los sistemas selectivos es tan solo del 1%, lo que limita la utilización del papel reciclado procedente de uno u otro sistema en función de la producción de diferentes tipos de papel. Considerando toda la cadena de valor, los sistemas de recogida selectiva son, a largo plazo, más rentables y más sostenibles.
Se trató también la optimización y reducción de consumo del agua empleada en el proceso, así como la mejora de la gestión y desarrollo de nuevas tecnologías de tratamiento. Minimizado la contaminación de las aguas de proceso por varias vías: reduciendo su liberación mediante la modificación del pH del proceso de pulpeo para trabajar en condiciones neutras o ligeramente alcalinas (50-30% respectivamente); mediante la sustitución parcial del silicato sódico y del jabón por surfactantes (25-35% de la DQO) y mediante el blanqueo con tiosulfato sódico en vez de con peróxido de hidrógeno. Se ha reducido el consumo de agua de alimentación hasta 7 m3/t de papel (60%) sin afectar al proceso ni a la calidad final del producto, mediante una mejor gestión del agua, la optimización de los lazos del circuito de agua y la optimización de una unidad de ultrafiltración interna para el tratamiento de las aguas blancas.
Se ha demostrado también que se puede sustituir el 100% del agua de alimentación por agua regenerada municipal, incluso para la preparación de productos químicos. Cabe destacar como ejemplo de éxito del proyecto a la empresa asociada Holmen Paper Madrid que es la que utiliza un menor consumo específico de agua para la fabricación de papel prensa y además es la primera en Europa que utiliza agua regenerada municipal como agua de alimentación al proceso por lo que ha recibido varios premios y reconocimientos medioambientales.
Se presentaron resultados prometedores sobre nuevos tratamientos enzimáticos para la eliminación de compuestos recalcitrantes, obtenidos sobre el uso en la industria papelera de esterol y esterasas fúngicas para disminuir los problemas de pitch o stickies, depósitos en la pasta de papel o papel reciclado, respectivamente. También se mostraron resultados obtenidos con lacasas fúngicas, enzimas implicadas en la degradación de compuestos recalcitrantes, en la mejora del proceso de producción de papel reciclado y en la degradación de nuevos tipos de tintas que no se eliminan por los procesos de flotación, utilizados actualmente en las empresas, y que pueden generar problemas medioambientales.
Además se ha abordado la influencia del estucado en el proceso de reciclado y en la calidad del producto final, y por otro lado se ha analizado la calidad de la impresión tratando de relacionarla con el posterior reciclado del papel. Se ha demostrado que la cantidad de estuco presente en el papel no influye en el consumo energético del proceso, pero condiciona el rendimiento del destintado. También se ha comprobado que papeles menos rugosos, así como los que tienen una menor componente polar en su energía libre de superficie, consumen menos tinta durante la impresión.
El Ciemat ha estudiado la conversión térmica, por gasificación, de los lodos de destintado y la fracción rechazo (constituida mayoritariamente por plásticos), procedentes del proceso de producción, con el propósito de investigar la procedencia de la valorización energética de los residuos generados. El objetivo ha sido caracterizar los residuos, determinar su poder como combustible, definir mezclas susceptibles de ser gasificadas, establecer las necesidades de preparación del combustible, analizar la calidad del gas pobre producido para su uso en calderas de co-generación y evaluar la necesidad de la depuración del gas producido para su uso en motores. Se ha demostrado la viabilidad del tratamiento de gasificación de mezclas de rechazos y lodos de destintado en proporciones adecuadas, aunque es necesario incorporar un sistema de limpieza de los gases debido a su contenido en alquitranes.
El taller finalizó con una visita técnica a la empresa Holmen Paper Madrid, para conocer in situ el proceso y poder ver cómo se han implementado los resultados alcanzados a lo largo del Programa Prolipapel.